Típica Cocina popular, heredera de la tradición andalusí y mudéjar de la vieja ciudad. Productos primarios de la campiña, que tras una cuidadosa preparación, donde lo que menos cuenta es el tiempo empleado, se transforman en suculentos platos de la más elaborada cocina andaluza. Baste citar las escarolas con pimiento molido, la alboronía, las “papas” en amarillo o los espárragos y tagarninas con “majao”. Mención especial merece la repostería con idéntica raí medieval, fabricada en el convento de Santa Clara, los bollos de aceite, el arroz con leche, las torrijas bañadas en vino dulce y miel, los polvorones caseros, las tortas de almendra, el sabroso guiso de castañas con canela y la afamada “torta inglesa”, siempre acompañada del buen aguardiente “Los Hermanos”, destilado de fabricación local.